En estos tiempos que dicen los sociólogos, tertulianos radiofónicos y demás de tremenada bipolarización entre los ciudadanos españoles una escritora que quiere vender su novela histórica a diestro y siniestro debe medir sus palabras. Y yo no suelo hacerlo. Por eso prefiero escribir libros como ‘Los Borbones y el Sexo, de Felipe V a Felipe VI’ o . mi primera novela ‘La Duquesa Salvaje’. En redes hice hace unos días un pequeño listado no polarizante sobre las ligeras semejanzas entre Manuel Godoy, uno de los protagonistas de y Pedro Sánchez y empezaba así
1.- Godoy, el hombre más poderoso de España en el perido comprendido entre finales del siglo XVIII y XIX era guapo a rabiar, y hasta una reina, María Luisa de Parma, se enamoró de él. Junto a Carlos IV, el Príncipe de la Paz y la soberana parmesana formaban lo que se vino en llamar la Santísima Trinidad. Pedro Sánchez solo fue compañero de Instituto de Letizia, pero con su porte regio, su elevada estatura y su ignorancia del protocolo ha conseguido en más de una ocasión meter el codo en las fotos para usurpar protagonismo a nuestro monarca. Y se ha tomado algunas libertades con ella y con el Monarca que no siempre han sido bien interpretadas, como el día en el que tuvo problemas con los calzoncillos que usó o dejó de usar en la Jura de la Constitución de Leonor.
Los acontecimientos me han desbordado. Twitter anda revolucionado, y todo por un podcast de Albert Castrillón en el que habla de unas conversaciones secretas entre Letizia y Pedro Sánchez. Hablar de la amistad escolar en el Ramiro de Maeztu entre la Reina y el presidente del Gobierno, o del día en que Letizia rompió para siempre su amistad con Begoña, podría quedar obsoleto. Me he imaginado que iba a haber un cataclismo mundial tras el podcast. Incluso ha habido quien me ha preguntado si existe un cierto paralelismo entre María Luisa de Parma y Letizia. Letizia es mucho más guapa, aunque también he de decir que ambas mandaban mucho en la corte. Tanto es así que fue ella quien le cantó las cuarenta a Pedro Sánchez por ningunear a la Monarquía en el almuerzo posterior a la Jura de Leonor.
Se pregunta Albert Castrillón si ha sido Pedro Sánchez quien ha filtrado si ha sido Pedro Sánchez quien ha filtrado la existencia de unos posibles audios que, según él, tiene la UCO. Hay quien le cree capaz de hacerlo con tal de desviar la atención. Sinceramente, no lo creo. Bastante ha tenido con la reunión de la OTAN y su desmarque con los gastos. Yo solo sé que el todavía presidente del Gobierno es un hombre muy guapo y bien plantado que despierta pasiones en Europa y en nuestro país. No hay más que ver cómo le miran Ursula von der Leyen y Yolanda Díaz.
«No solo los hombres sino también las Reinas, tropiezan dos veces en la misma piedra»
Letizia y él tenían una enorme amistad de la que la Reina de España debe estar arrepintiéndose ahora, como también se arrepintió de su amistad con Joaquín Sabina. Tampoco creo que le convenga especialmente alternar con Penélope Cruz, casada con un republicano tan convencido como lo era ella antes de conocer a Felipe
La Reina y Sánchez fueron muy amigos. Y su amistad podría responder a la que, según el historiador Carlos Seco Serrano, mantuvieron Godoy y María Luisa. Platónica, aunque en el caso del primer ministro extremeño y la soberana parmesana, disiento, especialmente tras haberme leído toda su correspondencia para escribirme el libro.
Todo el mundo recuerda esa comentada mirada, en plan «lo que tienes que aguantar, hijo», que le dedicó Letizia a Pedro Sánchez cuando fue abucheado el día de la Hispanidad. Hubo un antes y un después en su relación. Ya nada volverá a ser lo mismo para ellos tras Paiporta. Pedro le dijo a Felipe: «Me las vas a pagar», y hubo casi más que gritos.Lo contó muy bien Juan Luis Galiacho, director de El Cierre Digital. Y tuvo que pagárselo. Se tacharon algunas citas de vital importancia de la agenda institucional de Felipe. El Rey, que reina pero no gobierna, pagó caro el gesto en el que, por primera vez, fue él mismo, se dejó llevar por su instinto y consoló a los ciudadanos al pie del barro. Letizia, al contrario que María Luisa de Parma, que siempre situó a Godoy por encima de todo y de todos, tomó partido por su marido, que es tan alto y tan guapo como Pedro Sánchez, al contrario que Carlos IV. Ya nunca nada volvió a ser igual con su amigo de infancia y juventud. Está en juego el futuro de su hija, y con eso no se juega. Pese a que los hombres y las Reinas sean especies que tropiezan dos veces en la misma piedra.


Dicho lo cual, os recomiendo que leais mi libro, podréis encontrar muchos paralelismos entre el presente y el pasado. Aquí os dejo el hilo que colgué en Twitter, la comparativa entre Pedro Sánchez y Godoy. https://x.com/martacibelina/status/1935269849405550608
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