La foto de Annie Leibowitz, nada nuevo bajo el sol, con los reyes descendientes del Rey Sol

jueves, noviembre 28, 2024 0 0

Me pide un familiar que escriba algo de la foto, y se han dicho tantas cosas, y me pilla tarde, y además estuve en el homenaje a Bernardo Bonezzi celebrado en la sala ‘El Sol’, donde se hizo un homenaje cinemático al genial compositor y cantante por el cuarenta aniversario de la creación de la banda sonora de ‘Que he hecho yo para merecer esto’. Ya os hablaré con tranquilidad otro día porque se merece el acto un post para él solo. ¡Qué bien salen las cosas cuando están hechas con amor y cariño!

Me duelen los ojos de intentar descubrir más detalles de los que ya se han dado cuenta otros y todos sus significados subiliminales. Que si la foto tiene mala leche y está hecha por una republicana que ha querido dejar mejor a la Reina que al Rey, que si ella transmite esperanza y el caos, que si el chal capa de Balenciaga tenía que estar en los hombros.

Según Bernardo Paz, que sabe de fotografía y de Monarquías un rato largo, no en vano comisarió la exposición ‘Familia Real, Familia del Rey’ y ha sido enviado especial durante décadas para cubrir los actos de la Familia Real en Mallorca , la foto es una maravilla técnica. Estaríamos hablando de una obra de arte que sitúa a la fotografía, quizás un poco tarde en nuestro país, en el lugar que debió ocupar hace muchos años. Recuerda Bernardo que la foto mide dos metros. Tiene el tamaño de los grandes retratos de los monarcas realizados al óleo que aparecen en los museos. Para mí lo que diga Bernardo va a misa. Lo único que no le convence es el corte tan cerca de los pies de Felipe VI, cuyo barbero sigue buscando Bernardo para que le corte a él también la barba, la mejor hecha del mundo. Según Bernardo nada de lo que haya podido hacer Leibowitz es gratuito.

La mayor parte de los hilos que corren en Twitter sobre la foto abundan en que Leibowitz ha mimado más a Letizia, que refulge bajo la luz que entra por la ventana.

Pues qué queréis que os diga. No hay nada nuevo bajo el sol. Y si no, echad un vistazo al cuadro familiar de Felipe V de Van Loo, que describo en mi libro ‘Los Borbones y el sexo: de Felipe V a Felipe VI’ , que os animo a comprar si no lo habéis hecho ya.

Dicen que el Salón Gasparini es demasiado rococó, que tenían que haber elegido algo más austero, en concordancia con la tradición de la Monarquía española. Que se enteren los listillos y listillas que tenemos a Borbones reinando, que lo de los Austrias y los Trastámara se quedó ya muy atrás.

Nuestro Rey, que estuvo majestuoso en Valencia, como dije en la tertulia de Historia del Real Casino de Madrid donde que asistí invitada por el investigador Luis Español Bouché , es Borbón elevado ya no al cubo, sino a la enésima potencia. Algunos de sus antepasados llevaban el apellido Borbón casi dieciséis veces seguidas, y no exagero mucho. Quiero dar las gracias al Casino y a él por la oportunidad que me dieron.

La familia de Felipe V
La familia de Felipe V

Transcribo lo que escribí en mi libro ‘Los Borbones y el Sexo’, aunque evidentemente, Felipe VI le da sopas con honda a Felipe V en muchísimos aspectos,

«El cuadro La familia de Felipe V, obra de Luis Michel van Loo, un oleo sobre lienzo de cuatro por cinco metros, pintado en el año 1743, es un fino ejercicio de retrato psicológico de sus protagonistas. Al rey, de 57 años, se le ve derrotado, hundido, mientras mira entre ido, aburrido o embelesado a su segunda esposa, Isabel de Farnesio, con ojos de carnero degollado. Está diciendo claramente: «Aquí la que manda es ella»».

El mismo protagonismo le dio a la Reina María Luisa Goya en ‘La Familia de Carlos IV’, del que también hablo en mi libro:

«María Luisa de Parma de joven no era tan fea, aunque unos años después en el retrato que hace de ella Goya en el famoso cuadro La familia de Carlos IV, no saliera tan favorecida A mí se me asemeja en muchas cosas a la Infanta Elena, el brillo pícaro de la mirada, su afición por la hípica, que la convierte en una de las escasas reinas que ha sido retratada montando a caballo… Y aunque no compartan sangre, María Luisa tiene algo en común con nuestra soberana actual: estaba orgullosísima de sus brazos y hacía todo lo posible por lucirlos en verano o en invierno, hasta el punto de que no hay retratos suyos con guantes».

No hablé en mi descripción de que es la mejor iluminada de todo el cuadro de Goya, pero aquí lo podéis ver.

Lo que no tiene en común Letizia con sus antecesoras es en la ausencia de tiara o corona en la cabeza. Y yo creo que se la tenía que haber puesto. Otro día os colgaré un vídeo de mi intervención en El Casino donde me pregunta Luis Español Bouché por el éxito de una serie como ‘The Crown’ y hablé de la importancia de los símbolos y el boato para las Monarquías.

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